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"Una ciencia sin contenido ético no es
ciencia, sino una flor sin perfume, un cuerpo sin alma, menos
aún, una sombra sin cuerpo. Digámoslo, sin cesar, que la
ciencia sin conciencia es arco maravilloso de un puente
gigantesco, pero lanzado sobre el vacío; que es como el árbol
prodigioso de la leyenda oriental de sombra perfumada y cuyo
follaje canta bajo el viento, pero escondiendo entre sus ramas
frutos envenenados; que es el oro maldito de los placeres de Klondyke
en Alaska, que no sirve sino para prostituir los cuerpos y
corromper las almas." (Dr. Enrique Herrero Ducloux) |