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 ... en recuerdo a los primeros egresados ...

Farm. Carolina E. Spegazzini (izquierda) junto

a su amiga Farm. Juanita Cortelezzi (23/12/1907)

 

"Carolina Etile Spegazzini: Farmacéutica Naturalista y Química Platense" por Myrta Toffoli de Matheos y Etile D. Spegazzini (Acta Farmacéutica Bonaerense 6 (2): 128-5 (1987) Trabajo presentado en las XIII Jornadas de la Historia de la Farmacia Argentina, Bahía Blanca (mayo de 1987) (Anales Asociación Química - Tomo XIII)
 
En octubre de 1925, en la Revista Argentina de Botánica, Carlos Spegazzini advierte a sus lectores acerca de una incumplida promesa: la de editar trimestralmente la revista, exponiendo las causas que lo obligaron a ello. "El día 7 de mayo ppdo. perdí puedo decir casi improvisadamente, a mi hija mayor, la Dra. Etile Carola Spegazzini, arrebatada por un repentino y feroz ataque de apendicitis dejándome anonadado y sumido en la mayor desesperación pues no solo era mi hija sino también mi activa ayudante y fiel secretaria, el verdadero apoyo moral y material de estos últimos años de mi vida".

Esta dolorosa referencia a su hija por parte del ilustre naturalista ítalo-argentino nos llevó a investigar sobre su breve vida para comprender en su justa medida si solo el hecho de ser su hija mayor fue razón suficiente para convertirse, entre sus numerosos hermanos, en el puntal de este hombre sobresaliente y ya por entonces mundialmente conocido.

Carolina Etile Spegazzini nació el 30 de enero de 1887 en "Buenos Aires, Provincia de la Capital Federal", según consta en su Cédula de Identidad, por un error seguramente involuntario del escribiente. La rareza de su segundo nombre, Etile, se explica en razón de que su padre, haciendo referencia a un hidrocarburo de la serie etilénica, quiso ligar a la química con su descendencia en un homenaje a esta ciencia que le había permitido atender a sus necesidades económicas al llegar a nuestro país procedente de Italia. 
La familia estaba constituída por el padre, Carlos Luis Spegazzini, nacido en el pueblo de Bairo, distrito de Ibrea, provincia de Torino (Italia); por la madre, María de la Cruz Rodriguez, nacida en Asunción del Paraguay y por 10 hermanos.
Vivió desde los primeros años de su vida en la ciudad de La Plata, en donde se radicaron sus padres procedentes de Buenos Aires apenas constituído el matrimonio en 1884.
Creció en una ciudad que estaba, en ese entonces, en plena gestación, ya que había sido fundada apenas cinco años antes de su nacimiento: un 19 de noviembre de 1882.
Vivió por ese entonces en la calle 55 entre 9 y 10, en una casa precaria de madera como tantas de la época hasta que se transladó con su familia a una amplia casa sita en 53 nº477 que hoy aún existe y se ha convertido en Museo. De líneas sobrias, está constituída por espaciosas salas donde su padre tenía la biblioteca, sus herbarios y su laboratorio donde se dedicaba al estudio y a la investigación separada de la casa habitación, que estaba en la parte posterior donde transcurría la vida familiar.
Creció pues, rodeada de libros, plantas y aves que su padre acopiaba en un lugar que era además permanentemente visitado por personalidades del país y del extranjero que llegaban deseosos de conocerlo e intercambiar experiencias.
No es extraño entonces que en un ambiente tal nacieran en ella inclinaciones por el estudio y la ciencia.
Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de La Plata obteniendo el título de Bachiller en 1905.
Ingresó un 5 de marzo de 1906 a la Universidad de La Plata, recientemente nacionalizada. A raiz de esta circunstancia la Facultad de Química y Farmacia de la Universidad Provincial pasa a formar parte del Instituto del Museo (Facultad de Ciencias Naturales) en carácter de Escuela de Química y Farmacia bajo la dirección de su organizador, el Dr. Enrique Herrero Ducloux, que tendrá gran importancia en el desarrollo científico posterior de la Dra. Spegazzini.
Por el decreto del Poder Ejecutivo del 24 de enero de 1906 se aprueban los planes de estudio para las Carreras de Doctor en Química que se cursaría en cinco años y los de Farmacéutico, Perito Químico y Químico Industrial que se cursaría en cuatro años. La Srta. Spegazzini cursa simultaneamente la Carrera de Farmacia y la Licenciatura en Ciencias Naturales en las que algunas pocas materias son comunes. 
En razón de la nacionalización mencionada, la conversión de la Facultad de Química y Farmacia en Escuela apareció como una desjerarquización, que no fue tal porque en el subsuelo del Instituto del Museo donde funcionaba se instalaron laboratorios en las distintas cátedras muy bien equipados con material proveniente generalmente de Europa para el desarrollo de los cursos teórico-prácticos que redundaron en beneficio para la formación experimental de los alumnos.
También se tuvo mucho cuidado en la elección de los profesores y así estuvo al frente de Química Analítica el Dr. Herrero Ducloux, el Dr. Guillermo Salon en Farmacología, el Dr. Federico Landolphi en Química Orgánica, etc.
En ese ámbito Carolina Etile Spegazzini desarrolló sus estudios aprobando las diversas asiganturas (13 para la Carrera de Farmacéutica y 17 más para la Licenciatura en Ciencias Naturales) compartiéndolos con 67 compañeros en la primera y dos en la segunda.
Obtuvo calificaciones de distinguido y sobresaliente en la mayoría de ellas, rindiendo la totalidad de los exámenes en el mes de diciembre inmediatamente después de cursarlas.
La exigencia inicial de un examen general y una memoria para obtener el Título de Farmacéutico fue derogada en 1908, razón por la cual no tuvo que cumplimentarla, no así para la Licenciatura en Ciencias Naturales. El 10 de setiembre de 1910 rinde su examen general constituído por Botánica como materia principal y Química y Geografía como materias accesoria mereciendo la calificación de distinguido.
Inicia a partir de entonces tareas de investigación que se plasman en distintas publicaciones, hecho inusual en esa época, tratándose de una mujer. Obtiene una beca en 1911 para ampliación de estudios por haber "demostrado vocación por profundizar la cultura científica".
La primera de ellas en colaboración con la Dra. María Luisa Cabanera, generó un trabajo que fue publicado en la Revista del Museo de La Plata en 1911, que versaba sobre el estudio químico de la grasa de camello. Esta investigación fue impulsada por dos causas un tanto curiosas: la primera producida en función de la intención que existía en ese entonces en el país de criar camellos y dromedarios para destinarlos al transporte en zonas desérticas en La Pampa y la Patagonia y la segunda, en razón de un hecho casual producido en el Jardín Zoológico de La Plata: la muerte de un camello que fue transladado al Instituto del Museo, para ser preparado para su exhibición lo que les permitió concretar la investigación. Esta resultó original por cuanto los trabajos publicados hasta entonces sobre grasas o aceites no la mencionan.
En el mismo año publica como co-autora con Enrique Herrero Ducloux en la Revista de la Universidad de Buenos Aires un trabajo: "Datos sobre la Jodina rhombifolia Hook. ("sombra de toro") y el principio activo de sus hojas", tema propuesto por su padre quien había observado en alguno de sus viajes que era utilizada por los nativos para el tratamiento de distintas enfermedades. Esta planta santalácea crece en forma espontánea en diversas regiones de nuestro país recibiendo nombres diferentes.
Esta publicación tiene el carácter de una comunicación con el objeto de generar intercambio de información con otros investigadores. El trabajo será continuado por la Srta. Spegazzini con la intención de elaborar una tesis para optar al Doctorado en Ciencias Naturales, sin que pudiera concretarlo, según refiere el Dr. Herrero Ducloux en la nota necrológica aparecida en los Anales de la Asociación Química Argentina (Ver Información Complementaria).

Una vez finalizados sus estudios de Farmacéutico y Licenciada en Ciencias Naturales continúa estudiando la carrera de Doctorado en Química en los años siguientes, doctorado que culmina cuando en mayo de 1918 la Comisión Examinadora aprueba la Tesis sobre el "Estudio crítico del método de Carnot para la determinación de las sales de potasio" (imagen derecha), tema que le fue sugerido por su padrino de tesis, el Dr. Herrero Ducloux, "con el fin de observar y catalogar las anomalías comprobadas por él y sus ayudantes en el Laboratorio del Ministerio de Agricultura al practicar el método de Carnot aplicándolo a la determinación del óxido potásico en los análisis de tierra de cultivo". (Ver Información Complementaria). Esta tesis está constituída por seis capítulos con un total de 79 páginas contando para su elaboración con la Biblioteca del Dr. Pedro Arata para las consultas bibliográficas, quien además firmó su acta de Tesis. En 1920 en los Anales de la Asociación Química Argentina apareció un resumen de la misma.

Egresa en 1918 junto a 28 profesionales (de los cuales ocho eran mujeres) y continuará trabajando incansablemente en la investigación científica. Fruto de esos trabajos es el artículo publicado en los Anales de la Asociación Química Argentina y la Semana Médica, casi a un mismo tiempo, con el nombre de "Contralor de un método bioquímico para la investigación y dosaje de vitaminas" conjuntamente con el Dr. Carlos A. Sagastume (Ver Información Complementaria), que en ese entonces era Profesor de la Cátedra de Química Biológica (1922) de la ya por entonces constituída Facultad de Química y Farmacia, a partir del 7 de octubre de 1919 en razón de la importancia que había adquirido con el tiempo la Escuela de Farmacia ya mencionada.

Este trabajo permitió aseverar que el método propuesto por Ganassini no era confiable y debía ser deshechado.

Junto a estas tareas de investigación realizó una actividad docente destacable en la Escuela Normal Nº4 de Maestras de la Capital Federal.

Además de su trabajo en el Laboratorio Pasteur de Química Biológica de la Facultad de Química y Farmacia de la UNLP desempeñó tareas en el Instituto Bacteriológico Nacional y en el Laboratorio de Bacteriología del Hospital Italiano de Buenos Aires.
Estaba científicamente preparada para continuar con la obra ciclópea de su padre, a cuyo lado trabajaba en sus momentos libres, cuando en mayo de 1925 se le declaró, sorpresivamente, una apendicitis que los medicamentos de la época no pudieron controlar.
Operada un viernes 1 de mayo como consignan las anotaciones que su padre realizaba en un almanaque falleció un 7 de mayo a las 15:45 cuando contaba con 38 años.
De los primeros egresados de la UNLP progresó incesantemente por un camino que no era habitual para una mujer en ese tiempo, el de la investigación científica.
Las palabras que pronunció delante de su tumba en el Cementerio de La Plata su profesor y guía el Dr. Herrero Ducloux el 8 de mayo de 1925 expresan en su justa medida un homenaje merecido. Decía: "todo lo hemos perdido: el arquitecto y la obra proyectada, el obrero y el plan, el artista y su ensueño no realizado".
Poco significa su bibliografía aún poseyendo indiscutible valor intrínseco, en comparación con la que prometía su preparación y dotes de laboriosidad y de inteligencia.
Son estas palabras suficientemente elocuentes como para demostrar una vez más que su trayectoria fue significativamente por sí misma y que su vida merece este reconocimiento.

INFORMACION COMPLEMENTARIA

Presentación de la Tesis:

En la presentación de la Tesis, Carolina escribiría lo siguiente: "Señores Académicos, Señores Profesores: Cúmpleme elevar a vuestro elevado criterio, el trabajo final requerido como prueba de competencia, por los reglamentos universitarios. Es éste el momento en que puedo abiertamente, consignar mi gratitud para quienes hicieron durante mi vida de estudiante, más que lo que el cumplimiento de sus deberes de docentes exigía. Debo el agradecimiento más sincero a mi querido maestro Dr. Enrique Herrero Ducloux, que con sus sabios consejos supo conducirme hasta aquí y que todavía hoy me hace el honor de acompañarme en estos momentos. No puedo tampoco olvidar al Dr. Pedro N. Arana que tan desinteresadamente puso a mi disposición su valiosa biblioteca, proporcionándome toda la bibliografía requerida por este trabajo". La aceptación de la Tesis lleva el siguiente texto: "La comisión que suscribe, ha estudiado la tesis de la ex-alumna señorita Carolina E. Spegazzini, y considera que puede aceptarse". Enrique Herrero Ducloux - Alejandro Cogliati - Pedro T. Vignau - Atilio A. Bado - Abel Sánchez Díaz - Augusto Scala - Leopoldo Herrero Ducloux.

Extracto de la necrológica escrita por el Dr. Enrique Herrero Ducloux (Anales de la Asociación Química Argentina-Tomo XIII):

"... Cuando conduciendo sus despojos a la mansión del silencio, maestros y alumnos, compañeros y amigos, se estrecharon alrededor del féretro para darle el último adios, hubiese querido expresar, allí y en aquel momento, lo que significaba en sí y sobre todo como símbolo, aquella vida extinguida en plena floración; pero comprendí que el afecto no inspira ante la pavorosa realidad de la muerte sino la desesperación y preferí callar, pensando con los poetas hermanos que solo lo irreparable merece el llanto de los hombres; y como nada hay irreparable como la obra de la Intrusa, pues que de nada sirve ante ella la voluntad más firme, la rebelión más fiera o la protesta más cruda, no oculté la lágrima que temblaba en mis párpados y enturbiaba la visión de aquella tumba prematuramente abierta, mientras acudían a mi memoria y cantaban su música eterna los aúreos versos de Virgilio: Manibus date lilia plenis, que la lengua desfigura y atormenta al traducirlos: dadme, dadme azucenas a manos llenas, dadme rosas purpúreas para deshojarlas como ofrenda, en lenta, suave y silenciosa lluvia perfumada sobre la tierra obscura ..." (La Plata, junio de 1925, Enrique Herrero Ducloux).

Publicaciones:

1911: Datos sobre la Jodina rhombifolia Hook. Buenos Aires, Revista de la Universidad, XV, 390-411 (en colaboración con E. Herrero Ducloux).

1912: Nota sobre la grasa de Camelus Dromedarius. Buenos Aires, Revista del Museo de La Plata, XVIII, 22-29 (en colaboración con María Luisa Cobanera).

1919: Estudio crítico del método de Carnot para la determinación de sales de potasio. La Plata, 1 vol.22x14,79p (Tesis del doctorado en Química presentada en mayo de 1918).

1924: Contralor de un método bioquímico para la investigación y dosaje de vitaminas. Buenos Aires, La Semana Médica, nº28, 1-20 (en colaboración con Carlos A. Sagastume).

1924: Notas bibliográficas, Buenos Aires, Anales de la Asociación Química, passim.

1924: Estudio botánico de la Jodina rhombifolia Hook. Trabajo destinado a servir de tesis en el doctorado en Ciencias naturales (inédito).

 
 
 

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